Control de olores

El sulfuro de hidrógeno (H2S) resulta de condiciones sépticas durante la recogida y el tratamiento de aguas residuales. Desde hace tiempo ha sido reconocido como un problema importante para los sistemas de aguas residuales municipales. Este gas incoloro, conocido por su olor a huevo podrido, se produce por la reducción biológica de sulfatos y la descomposición de material orgánico. Se forma en prácticamente cada punto de un sistema de interceptores, tuberías de impulsión y estaciones de bombeo, de los tanques, equipos de deshidratación mecánica y lechos de secado.

Más allá de su molestia por olor, sulfuro de hidrógeno también plantea un serio problema para la integridad estructural del sistema de recogida. Millones de dólares se pierden a la corrosión causada por el ácido sulfúrico formado a partir de la interacción de H2S con la humedad. De mayor preocupación son los riesgos de seguridad asociados con H2S. Gas de sulfuro de hidrógeno es sumamente tóxico y una causa principal de muerte entre los trabajadores de los sistemas de alcantarillado sanitario. Aunque desagradablemente cáustico al principio, se amortigua rápidamente el sentido del olfato y un trabajador puede no ser consciente de que está ahí. Incluso a bajas concentraciones en el aire, la exposición a sulfuro de hidrógeno se ha vinculado a la fatiga, dolores de cabeza, irritación de los ojos, dolor de garganta y otros problemas de salud.    

Tratamiento de oxidación permanganato destruye rápidamente el sulfuro de hidrógeno en las aguas residuales y biosólidos. La química de la oxidación del sulfuro es muy compleja y la reacción se puede seguir diferentes vías dependiendo de las condiciones encontradas. En los sistemas anaerobios, permanganato oxida directamente el sulfuro de hidrógeno. Los puntos finales pueden variar en base al tiempo, la temperatura, y el pH del sistema de tratamiento. En presencia de aire, la oxidación del sulfuro de por permanganato se produce por dos rutas. La primera es, de nuevo, la oxidación directa de sulfuro de por permanganato y diferentes compuestos de azufre no olorosa resultado. Es importante destacar que, esta reacción también genera dióxido de manganeso (MnO2) y recién producido MnO2 actúa como un catalizador de transferencia de oxígeno resultando en aún más la oxidación del sulfuro. A través de estas vías múltiples, se reduce al mínimo la cantidad de KMnO4 necesaria para la oxidación de sulfuro.